Un precio de exportación es aquel valor monetario que se le pide al importador a cambio de un bien exportado. Por ende, cuando se fi je un precio de exportación se debe considerar todos los factores que involucren producir y llevar el bien o servicio hasta donde lo requiera el cliente. La importancia de designar un precio se fundamenta en que éste determina la rentabilidad y sostenibilidad de la empresa.
De aquí la necesidad de tener un óptimo poder de negociación para determinar precios con márgenes atractivos de utilidad, y ser competitivos logrando los menores costos posibles (ello no implica reducir la calidad).
Actualmente, las exigencias del mercado fomentan una nueva tendencia por la reducción de costos en las empresas y con ello tener la capacidad de reducir sus precios. Los escenarios se pueden presentar como situaciones de:
Reducir costos y mantener precios, con lo cual se incrementa la utilidad. Ello genera margen de maniobra para futuras exigencias del mercado.
Reducir costos y reducir precios, con lo cual se puede mantener o reducir la utilidad. Ello permite mantenerse competitivo en el mercado, frente a reacciones de la competencia.
Mantener precios y aumentar costos, con lo cual se reduce la utilidad, pero en ocasiones puede permitir la permanencia de la empresa.
Aumentar precios y aumentar costos, con lo cual se mantiene la utilidad, pero no asegura la permanencia de la empresa en el mercado. Exige en muchas ocasiones un cambio de segmento de mercado.
Existen acciones estratégicas para ser competitivos y lograr mayores precios o menores costos. Entre ellos están:
Uso de marca propia.
Alianzas estratégicas de nivel internacional.
Planeamiento.
Diseño de producto.
Embalajes diferenciados.
Segmentación del mercado.
Uso de acuerdos internacionales.
Empleo de zonas francas.
Condiciones de pago.
Una vez interiorizado esto es factible incursionar en la siguiente etapa, la determinación del precio de venta.